martes, 27 de diciembre de 2011

necesitaba llorar lo que me estaba asfixiando para darle nombre sacarlo afuera mirarlo en ojos ajenos. aca en el sur, el silencio me destroza. muchos vienen de paseo por aqui a buscar eso. pero yo no lo tolero. vivi una infancia marcada por el silencio. el silencio del barrio, la aridez del suelo, el calor sin reparos, la sombras escualidas de arboles quebradizos. el silencio, siempre el silencio. el silencio de mi deseo, el silencio de mi familia. el silencio de lo que no digo, el silencio. ahora despues de tanto tiempo, vuelvo, y encuentro que sigue siendo igual.  mucho tiempo para todo. tardar en todo. esperar, tener que esperar. y el silencio de nuevo. como una presencia inevitable, como una insistencia que te penetra sin pudor. todo el tiempo hay algo de silencio. el barrio es hostil, esta barda es hostil. duele a veces el viento, la soledad, y el caminar caminar sin rumbo. pero asi fue como llegue aca, asi fue como la piel tomo color. no detesto este lugar, pero por el momento busco el ruido de tu cuerpo

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