En cada momento que abro la boca siento que despierta lentamente todo lo que veo. Modulando encuentro mi lado más divino, porque me creo ‘creador’, porque todo toma forma, incluso mi vida, yo tomo forma. Solo soy este par de ojos que nunca se miraba a sí mismo, pero con estas palabras me di vida, me dije, me encontré, me vi por fin, entre tanto humo encontré lo que había pensado hace tanto tiempo y me obligue a perder. Tan profundo fue este golpe que rompí todas las palabras que me había dicho esa noche, todo tapado. Pero ahora me conté mi secreto más hermoso, me conté lo que vivía todo el tiempo, me vi desde lejos y me vi a mí, me reconocí. Pienso que no hace falta ya mas marearme a propósito, ya descarte varias preguntas de mi lista, ya gane puntos en este juego, ya cambie de casillero. Puedo ver a través de mi mucha cosas que no conocía, me miro y las nombro, las pronuncio, digo cosas acerca de mi para mí, en una sola dirección, una palabra que me hace uno solo, que me da la posibilidad de abrazarme, y me contornea, me limita y me quita limites, construye mis rasgos, y me da un nuevo color de ojos, palabras que me visten entero, y otras que no, frases que me alejan y otras que sin querer me asinan que me confunden que me revelan. Pero ya no hay duda de que estoy vivo, y ésta es mi vida por fin, ya no hay duda de que tengo que estar acá, escribiendo esto, leyéndolo en vos alta, celebrando la vida, porque de una vez por todas nací, nombrándome a mí mismo. Nicolás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario